Donar

EN SAN RAMÓN UN ADOLESCENTE ES ASESINADO MIENTRAS DORMÍA Y EL PAÍS VUELVE A ESTREMECERSE

febrero 9, 2026

La violencia volvió a teñir de luto a Bolivia. Esta vez ocurrió en el municipio de San Ramón, en el departamento del Beni, donde un adolescente de tan solo 13 años fue acribillado mientras dormía. El hecho, que ocurrió la tarde del viernes 6 de febrero, ha generado consternación nacional por la brutalidad del crimen y la edad de la víctima. Luis Abel Melgar, nombre del menor asesinado, había asistido previamente a una cena familiar. Más tarde, se encontraba descansando en una vivienda de la zona Machupo, cuando dos sujetos encapuchados descendieron de un vehículo Toyota, ingresaron violentamente al domicilio y abrieron fuego sin mediar palabra. La madre del menor aseguró que su hijo dormía cuando los atacantes entraron y dispararon directamente contra él, sin permitir siquiera reacción alguna. Los vecinos, en estado de shock, relataron que los asesinos huyeron inmediatamente del lugar. La principal hipótesis que maneja la policía es la de una confusión de identidad. Según los primeros informes, los sicarios buscaban a otra persona, pero terminaron arrebatando la vida de un niño que en pocos días iba a cumplir sus 14 años.

Imágen creada por IA

La investigación se encuentra en curso. Autoridades locales y unidades de la Policía Nacional recogen información y testimonios para dar con el paradero de los responsables. Sin embargo, más allá de las investigas, el crimen ha reabierto un debate urgente: la violencia contra niñas, niños y adolescentes en Bolivia no solo persiste, sino que parece intensificarse en su crudeza y alcance. No se trata de un hecho aislado. Solo en la gestión 2025, Bolivia registró 29 casos de infanticidio según datos del Ministerio Público. A esta cifra se suman 81 feminicidios, un número que refleja la persistente violencia de género y que también afecta directa e indirectamente a menores, al interior de sus hogares o en sus entornos inmediatos. Diversos informes señalan que al menos 5 infanticidios ocurrieron en los primeros meses del año, muchos de ellos en zonas rurales y con patrones similares: impunidad, escasa presencia estatal, y redes de protección casi inexistentes para los más vulnerables. La situación es alarmante.

Imágen creada por IA

Este crimen en San Ramón debe interpelarnos como sociedad. No solo por la edad de la víctima ni por la brutalidad con la que fue ejecutado, sino por lo que representa: la ausencia total de garantías para la infancia en vastos sectores del país. Zonas como el Beni y Pando continúan desprotegidas, marcadas por el abandono institucional, la precariedad en salud, educación y justicia y ahora, además, expuestas a redes de criminalidad que operan con total impunidad. No basta con consternarse. Es urgente que el Estado reaccione con políticas públicas estructurales que prioricen la seguridad, la protección y el desarrollo integral de la niñez, especialmente en zonas alejadas del eje central. Urge una estrategia nacional que articule a los ministerios de Gobierno, Educación, Justicia y Desarrollo Social, junto con gobiernos municipales y departamentales, para prevenir y enfrentar con firmeza toda forma de violencia contra la niñez. Se necesitan campañas de prevención, protocolos efectivos de denuncia y atención, y una inversión real en presencia institucional en regiones como la Amazonía y la Chiquitania, donde muchas veces el Estado es solo un nombre.

Imágen creada por IA

Desde la sociedad civil también se debe asumir un rol activo. No podemos permitir que la violencia se normalice. No podemos permitir que historias como la de Luis Abel se repitan y pasen al olvido como una cifra más. Cada vida arrebatada es un llamado a la conciencia colectiva, una demanda de justicia, y una exigencia de acción inmediata. La vida de un niño no puede perderse por error. No puede apagarse sin consecuencias. No puede silenciarse sin memoria. Hoy Luis Abel representa a miles de niñas y niños que siguen en riesgo, en un país que aún debe asumir con responsabilidad el deber de protegerlos.

Este artículo es un homenaje a su memoria y un grito de urgencia para que no haya ni una víctima más. Porque no se puede construir futuro si no defendemos primero la vida.

Por: Brian C. Dalenz Cortez


- Tel/Fax: (591 - 2) 2226672 / (2) 2129881
- Correo Electrónico 1: informaciones@mailcecasem.com
- Correo Electrónico 2: comunicacion@mailcecasem.com
- Oficina Central: Calle Guerrilleros Lanza Nro. 1536 / Piso 2
- La Paz - Bolivia
© 2025 Centro de Capacitación y Servicio para la Integración de la Mujer
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram