Un mono capuchino de menos de un año de edad fue rescatado por efectivos de la Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma) luego de ser encontrado deambulando en la carretera hacia Uyuni, en el departamento de Potosí. El caso abrió nuevamente la discusión sobre la presencia de fauna silvestre fuera de sus ecosistemas naturales y las dificultades que enfrentan estos animales cuando son extraídos de su hábitat.

El ejemplar, menor a un año de edad, fue rescatado por Pofoma en Potosí y será evaluado para su traslado a una región con condiciones ambientales adecuadas para su especie.
Tras el rescate, el ejemplar fue entregado a personal especializado para su evaluación veterinaria. Según el reporte técnico, se trata de un mono capuchino macho que presentaba un estado de salud estable, aunque con signos de deshidratación y dermatitis asociada a las condiciones climáticas de la región.
Los especialistas explicaron que estas especies habitan principalmente zonas tropicales y subtropicales de Bolivia, donde la humedad y las temperaturas son significativamente diferentes a las registradas en el altiplano potosino.
Luego de recibir tratamiento médico y estabilización, las autoridades prevén elaborar un informe técnico que será remitido a la instancia ambiental competente de la Gobernación. El objetivo es coordinar el traslado del animal a una región que reúna las condiciones ambientales necesarias para su recuperación y eventual reinserción.
Durante la intervención, representantes de Pofoma recordaron que los animales silvestres forman parte de los ecosistemas naturales y que su captura, transporte, comercialización o tenencia se encuentra regulada por la normativa boliviana.
La legislación nacional contempla diferentes mecanismos de protección para la fauna silvestre. Entre ellos se encuentra el Decreto Ley Nº 12301 de Vida Silvestre, que establece la protección y conservación de especies y hábitats naturales; la Ley Nº 1333 de Medio Ambiente, que sanciona actividades ilegales relacionadas con la captura y comercialización de animales silvestres; y la Ley Nº 1525, que incorpora sanciones vinculadas al tráfico de especies y daños ambientales.
Especialistas señalan que cuando animales silvestres son mantenidos fuera de sus ecosistemas naturales pueden desarrollar problemas de salud relacionados con la alimentación, el estrés, las condiciones climáticas y la falta de interacción con individuos de su misma especie.
Las autoridades informaron que el mono capuchino continuará bajo observación mientras se definen los procedimientos para su traslado y manejo posterior.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

