El reporte de vecinos permitió que un ejemplar juvenil de oso hormiguero fuera rescatado en un barrio de Trinidad tras ser encontrado herido y desorientado sobre un árbol. El animal fue trasladado para recibir atención veterinaria especializada y comenzar un proceso de rehabilitación antes de evaluar su retorno a la vida silvestre.

La conservación de la fauna silvestre también depende de la participación de la ciudadanía. Esa fue una de las conclusiones que dejó el rescate de un oso hormiguero encontrado herido en el barrio 13 de Agosto de Trinidad, luego de que vecinos alertaran a las autoridades sobre la presencia del animal en condiciones de vulnerabilidad.
Personal de la Dirección Departamental de la Policía Forestal y de Protección al Medio Ambiente (Pofoma) acudió al lugar y ejecutó el operativo aplicando los protocolos de manejo de fauna silvestre, logrando poner a resguardo al ejemplar sin registrar incidentes durante la intervención.
Tras el rescate, el oso hormiguero fue entregado a especialistas para una valoración médico-veterinaria que permitirá determinar la gravedad de sus lesiones y definir el tratamiento más adecuado para su recuperación.
El rescatista de vida silvestre Marco Antonio Greminger informó que se trata de una cría de oso hormiguero (Tamandua tetradactyla), la cual será evaluada en el Hospital Escuela de la Facultad de Ciencias Pecuarias de la Universidad Autónoma del Beni (UABJB). Posteriormente ingresará a un proceso de alimentación, rehabilitación y seguimiento clínico antes de considerar una eventual liberación en un ambiente apropiado para la especie.
El caso también vuelve a poner en evidencia la presencia de fauna silvestre en zonas urbanas y periurbanas del departamento del Beni. Especialistas señalan que estos desplazamientos pueden responder a diversos factores, entre ellos la alteración de hábitats naturales, la búsqueda de alimento o situaciones de estrés ocasionadas por lesiones.
El oso hormiguero cumple una función ecológica relevante en los ecosistemas donde habita. Su alimentación basada principalmente en hormigas y termitas contribuye al control natural de estas poblaciones, mientras que la excavación de nidos favorece la aireación del suelo y diversos procesos ecológicos.
De acuerdo con la organización Arcas Bolivia, esta especie enfrenta amenazas asociadas principalmente a la pérdida de hábitat, la deforestación y la caza ilegal, factores que incrementan la probabilidad de que ejemplares ingresen a espacios ocupados por personas.
En Bolivia, la fauna silvestre está protegida por la Ley del Medio Ambiente y la Ley Marco de la Madre Tierra, que establecen medidas para su conservación y contemplan sanciones para el tráfico ilegal de especies.
Las autoridades recordaron que, ante el hallazgo de animales silvestres heridos o desorientados, la recomendación es evitar manipularlos y comunicar el hecho a las instituciones competentes para que el rescate sea realizado bajo criterios técnicos que reduzcan riesgos tanto para las personas como para los ejemplares.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

