El departamento registra 21.382 focos de calor durante septiembre y mantiene seis emergencias bajo atención. En Roboré, la falta temporal de gasolina retrasó la posibilidad de movilizar refuerzos hacia Ñembi Guasu, mientras autoridades advierten que las altas temperaturas y fuertes vientos aumentan el riesgo de propagación del fuego.

Seis incendios forestales permanecen bajo atención en Santa Cruz en medio de condiciones meteorológicas adversas y un problema adicional para quienes deben combatir el fuego: la falta de combustible está dificultando la movilización de personal, vehículos y equipos de emergencia en algunos municipios.
La Gobernación reportó este lunes emergencias en Concepción, San Antonio de Lomerío, San Ignacio de Velasco, Roboré, Cotoca y Charagua, con 76 personas movilizadas entre bomberos comunarios y municipales, unidades de Gestión de Riesgos, voluntarios y guardaparques.
La situación adquiere mayor preocupación ante la alerta naranja por altas temperaturas y fuertes vientos. En la Chiquitanía se proyectaron máximas de hasta 42 °C, mientras que en algunas zonas del departamento las ráfagas podrían alcanzar o superar los 80 kilómetros por hora.
El problema quedó expuesto durante la emergencia registrada en el área protegida indígena Ñembi Guasu, en Charagua.
La organización Alas Chiquitanas informó que durante la noche del 27 de septiembre no había combustible disponible en el surtidor de Roboré, pese a que era necesario trasladar bomberos y personal de apoyo hacia el incendio.
Los guardaparques ya se encontraban trabajando en la emergencia, pero la falta de gasolina impedía movilizar inmediatamente nuevos refuerzos, vehículos y la logística necesaria.
La situación cambió horas después. De acuerdo con una actualización de la organización, la mañana del 28 de septiembre finalmente se consiguió cargar gasolina y movilizar al personal.
Sin embargo, el episodio abrió cuestionamientos sobre la capacidad logística para responder cuando comienza una emergencia.
“El fuego no espera. Los bomberos tampoco deberían tener que esperar por combustible”, manifestó Alas Chiquitanas.
La organización pidió establecer un cupo permanente de combustible para bomberos y ambulancias, de manera que la atención de incendios no dependa de conseguir gasolina una vez que la emergencia ya está en desarrollo.
La secretaria departamental de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Marisol Yabeta, confirmó que la falta de combustible en algunos municipios está dificultando el desplazamiento de los equipos destinados a combatir los incendios.
La autoridad solicitó al Gobierno central realizar las gestiones necesarias para garantizar el suministro, mientras la Gobernación mantiene coordinación con municipios considerados zonas de riesgo.
Desde Roboré, el director municipal de Desarrollo Productivo y Medio Ambiente, Edgar Guzmán, también advirtió sobre la falta de reservas destinadas específicamente a contingencias.
Alas Chiquitanas denunció, además, que existirían personas revendiendo combustible en Roboré y solicitó investigar el hecho. La información proporcionada no acredita que esa presunta reventa haya sido comprobada por las autoridades, por lo que permanece como una denuncia de la organización.
El fuego continúa obligando a desplegar recursos en diferentes regiones del departamento.
Además de las emergencias reportadas en seis municipios, en Concepción se mantiene vigilancia, mientras que el incendio registrado en Ñembi Guasu se encontraba en etapa de liquidación. El personal permanecía en el lugar para impedir posibles reactivaciones.
Durante el fin de semana también fueron atendidos incendios en Chochís, El Carmen Rivero Tórrez, Basilio y Puerto Suárez, posteriormente declarados extinguidos.
La Gobernación informó que durante 2026 se contabilizaron hasta este reporte 142 incendios forestales y 41.360 hectáreas afectadas.
Puerto Suárez concentra la mayor superficie registrada, con 36.826 hectáreas, seguido de San José de Chiquitos, con 1.304; San Matías, con 1.210; y San Ignacio de Velasco, con 683 hectáreas.
A las emergencias activas se suma un nuevo incremento de focos de calor.
El boletín del Sistema de Alerta Temprana de Incendios Forestales (SATIF) registró 715 focos durante la jornada, llevando el acumulado de septiembre a 21.382.
San Ignacio de Velasco encabezó el registro diario con 187 focos, seguido por San José de Chiquitos, con 135; Concepción, con 117; y El Puente, con 96.
Los focos de calor detectados mediante sensores satelitales no equivalen necesariamente a incendios forestales, pero sirven como indicadores para identificar anomalías térmicas y posibles áreas con presencia de fuego.
Las condiciones meteorológicas podrían complicar todavía más las labores de control.
Santa Cruz permanece en alerta naranja, con temperaturas máximas previstas de 37 °C en Andrés Ibáñez, 38 °C en el Norte Integrado, 34 °C en los Valles Cruceños, 41 °C en Cordillera y 42 °C en la Chiquitanía.
También se esperan fuertes vientos del norte. En Andrés Ibáñez y el Norte Integrado las ráfagas podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora, mientras que en la Chiquitanía y Cordillera podrían superar los 70.
El escenario podría comenzar a cambiar entre la tarde y noche del martes 29 de septiembre con el ingreso previsto de un frente frío acompañado de lluvias fuertes. Para la Chiquitanía se esperan precipitaciones intensas durante el miércoles.
Sin embargo, antes de su llegada, los equipos de emergencia todavía deben enfrentar calor extremo, baja humedad y fuertes vientos, condiciones que pueden favorecer la propagación del fuego.
En ese escenario, garantizar combustible deja de ser únicamente un problema de abastecimiento cotidiano: para bomberos, guardaparques y autoridades locales se convierte en un recurso indispensable para llegar al incendio cuando cada hora puede determinar su avance.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

