Un total de 28 recolectores de materiales reciclables, en su mayoría mujeres, recibieron una certificación como técnicos básicos en recolección de materiales reciclables, un reconocimiento que valida oficialmente su experiencia y fortalece el papel que desempeñan en la gestión de residuos y la protección del medio ambiente en Bolivia.

La acreditación, obtenida tras más de tres meses de formación, marca un avance en la profesionalización de un oficio históricamente invisibilizado. Además de reconocer los conocimientos adquiridos durante años de trabajo, abre la posibilidad de continuar su formación hasta alcanzar el nivel de técnico medio.
El trabajo de quienes recorren diariamente las calles recuperando papel, cartón, plástico, vidrio y otros materiales reciclables dio un paso importante hacia su reconocimiento institucional. Este lunes, 17 integrantes de EcoWarmis y 11 de la organización Recicladoras en Acción recibieron una certificación oficial que acredita sus competencias como técnicos básicos en recolección de materiales reciclables.
La ceremonia se realizó en la Embajada de España en Bolivia con la participación de autoridades nacionales, municipales y representantes de organismos internacionales, quienes destacaron el aporte ambiental y social que realizan estas trabajadoras.
Según informó la agencia EFE, la certificación fue otorgada luego de un proceso de capacitación de más de tres meses, desarrollado en cinco módulos enfocados en la separación y clasificación de residuos, fortaleciendo los conocimientos adquiridos durante años de experiencia en el oficio.
Victoria Limachi, una de las graduadas, destacó que el reconocimiento representa un cambio significativo para el sector.
“Ha sido un logro para nosotros que somos recicladores y con esto podemos hacer varias cosas porque ya estamos reconocidos por una autoridad”, expresó.
Entre las personas certificadas se encuentra Leonarda Chávez, de 74 años, quien lleva más de tres décadas dedicada al reciclaje y se convirtió en la participante de mayor edad en recibir esta acreditación.
“El reciclaje de ropa, papel, cartón, plásticos y envases de vidrio sirve mucho para nuestra economía familiar y para el medio ambiente”, señaló.
Las organizaciones EcoWarmis y Recicladoras en Acción están conformadas principalmente por mujeres que encontraron en el reciclaje una alternativa para sostener a sus familias, muchas de ellas luego de enfrentar situaciones de violencia o dificultades para acceder al empleo formal.
Carla Chávez, presidenta de Recicladoras en Acción, recordó que esta actividad ha pasado de generación en generación dentro de muchas familias y aseguró que la certificación representa un reconocimiento histórico.
“Ya no somos recicladoras empíricas, sino que tenemos un título. Somos un factor importante para la protección del medioambiente”, afirmó.
Además del trabajo de recuperación de residuos, las recicladoras desarrollan campañas de educación ambiental visitando hogares y promoviendo la separación de residuos desde el origen. También organizan la recolección domiciliaria de materiales reciclables mediante redes de contacto con vecinos.
Sin embargo, el sector continúa enfrentando importantes desafíos. En la ciudad de La Paz aún no existen centros públicos de acopio para materiales reciclables, por lo que muchas trabajadoras deben almacenar y clasificar los residuos en sus propias viviendas antes de comercializarlos.
El director del Centro de Educación Alternativa de La Paz, Emilio Limachi, informó que el Ministerio de Educación prevé dar continuidad al proceso de formación para que los recicladores puedan alcanzar el nivel de técnico medio y fortalecer su organización.
La importancia de este trabajo también cobra relevancia frente al volumen de residuos que genera el país. De acuerdo con datos difundidos por ONU-Habitat en 2025, Bolivia produce aproximadamente 8.000 toneladas de basura cada día, gran parte de las cuales termina en botaderos a cielo abierto, lo que refuerza el papel estratégico que desempeñan quienes recuperan materiales para darles una segunda vida.
Por: Joel Poma - Comunicación

