Zoonosis encontró restos de al menos cuatro animales parcialmente exhumados, uno aparentemente incinerado y otros indicios dentro de un inmueble de Villa Bajo Salvador. El responsable señalado no fue encontrado y las autoridades buscan establecer qué ocurrió con los perros que habrían sido criados y comercializados en el lugar.

Lo que comenzó como una denuncia contra un presunto criadero clandestino de perros terminó revelando un escenario que ahora es investigado por posibles hechos de biocidio y tratos crueles contra animales en la zona sur de Cochabamba.
Personal de la Dirección Municipal de Zoonosis intervino un inmueble ubicado en la OTB Villa Bajo Salvador, donde encontró restos de animales enterrados, un can aparentemente incinerado y diferentes elementos que serán analizados dentro de la investigación.
De acuerdo con la información preliminar, al menos cuatro animales fueron parcialmente exhumados durante las actuaciones realizadas en el lugar.
Uno de ellos presentaba signos de incineración.
Durante la inspección también fueron encontrados objetos punzocortantes, que las autoridades consideran parte de los elementos que deberán ser investigados para determinar si tuvieron alguna relación con la muerte de los animales.
El jefe de Zoonosis de Cochabamba, Diego Prudencio, describió el lugar como un escenario alarmante y anunció que se impulsarán las acciones correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Los restos encontrados deberán convertirse ahora en evidencia para establecer las circunstancias y posibles causas de muerte.
Por ello, aunque existen indicios considerados graves por las autoridades, la investigación deberá determinar si efectivamente se cometieron los delitos denunciados y establecer responsabilidades individuales.
Testimonios recogidos durante la intervención señalan que el inmueble habría funcionado clandestinamente para la reproducción y comercialización de perros, principalmente de las razas Bulldog Inglés y Schnauzer.
Una de las denunciantes afirmó que algunos animales permanecían amarrados con cadenas y eran sometidos a maltrato.
Otra de las hipótesis que ahora deberá ser investigada sostiene que los perros habrían sido utilizados para reproducción y posteriormente sacrificados cuando dejaban de cumplir esa función.
Esta versión, sin embargo, forma parte de los testimonios y presunciones iniciales y todavía no ha sido establecida como un hecho probado por la investigación.
Cuando Zoonosis llegó al inmueble no encontró perros con vida.
Las autoridades presumen que los ejemplares que permanecían en el lugar pudieron ser trasladados antes de la intervención para evitar su decomiso, aunque tampoco se ha establecido todavía cuántos animales había ni dónde se encuentran.
Prudencio informó además que el propietario señalado como responsable no se encontraba en el inmueble y su paradero era desconocido al momento de conocerse el caso.
Las autoridades solicitaron colaboración de la población para localizar tanto a esta persona como a los animales que presuntamente fueron retirados.
La intervención fue realizada después de denuncias de vecinos y defensores de animales y contó con participación de Zoonosis y la Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), según los reportes proporcionados.
Las evidencias encontradas fueron documentadas y las autoridades anunciaron coordinación con el Ministerio Público para establecer las responsabilidades que correspondan.
El hallazgo de animales enterrados abre además una pregunta central para la investigación: qué ocurrió con cada uno de ellos antes de terminar bajo tierra y si sus muertes están relacionadas con las actividades desarrolladas en el presunto criadero.
Por ahora, la escena encontrada en Villa Bajo Salvador ofrece indicios, testimonios y restos que deberán ser sometidos a investigación. Determinar si existió biocidio, cuántos animales fueron afectados y localizar a los perros que presuntamente permanecían en el inmueble son algunos de los puntos todavía pendientes.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

