La suspensión del suministro afectó el riego, el mantenimiento y la conservación de 405 especies vegetales. Especialistas y autoridades municipales advirtieron que el deterioro puede avanzar si no se garantiza una provisión permanente.

El Jardín Botánico de La Paz atraviesa una emergencia por la falta de agua que afecta directamente a sus colecciones vegetales, viveros y áreas de conservación. Cerca de 25.000 plantas, distribuidas en 405 especies y 85 familias botánicas, permanecen expuestas a condiciones de estrés hídrico después de varias semanas sin un suministro regular.
La crisis está relacionada con una deuda aproximada de 120.000 bolivianos que la Empresa Municipal de Áreas Verdes, Parques y Forestación (EMAVERDE) mantiene con la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS). La suspensión del servicio también alcanzó a otros espacios administrados por la empresa municipal y generó dificultades para mantener jardines, baños, viveros y servicios básicos.
El Jardín Botánico ocupa alrededor de 16.627 metros cuadrados y cumple funciones que superan el uso recreativo. El espacio alberga colecciones de árboles, arbustos, palmeras, cactáceas, plantas herbáceas, aromáticas y florales, además de brindar refugio y alimento a aves e insectos polinizadores que forman parte de la biodiversidad urbana.
De acuerdo con la información publicada por Cecilia L. Martínez Gutiérrez en Revista Nómadas, el corte de agua se prolongó durante casi un mes y obligó al reducido equipo de mantenimiento a implementar medidas temporales, como el uso de mallas de sombra, la cobertura del suelo con hojarasca y la priorización de las especies más sensibles.
El mismo reportaje señala que ciudadanos, especialistas y voluntarios realizaron campañas en redes sociales y acudieron al predio con botellas y bidones para regar manualmente algunas plantas. La movilización contribuyó a que el problema ingresara en la agenda pública y motivó inspecciones de autoridades municipales.
La bióloga responsable del Jardín Botánico explicó que las plantas arbustivas y herbáceas muestran pérdida de color, firmeza y humedad. También indicó que fue necesario suspender labores como la poda, el corte de césped y la remoción de malezas, debido a que estas actividades podrían aumentar el estrés de la vegetación.
Las medidas de emergencia incluyen la propuesta de instalar tanques para almacenar agua destinada al riego y concentrar los esfuerzos en las colecciones más vulnerables. Sin embargo, los especialistas precisaron que estas soluciones solo pueden reducir temporalmente el impacto y no sustituyen la necesidad de contar con un abastecimiento continuo.
La concejal Casimira Lema informó que, durante una inspección técnica, se encontraron grifos sin agua, jardines secos, viveros deteriorados y especies afectadas. Señaló que solicitará informes oficiales y realizará seguimiento a las acciones comprometidas para la recuperación del espacio.
Tras una visita al Jardín Botánico, el alcalde César Dockweiler reconoció que la suspensión estaba vinculada con la deuda de EMAVERDE y anunció gestiones para restablecer el servicio en este y otros parques afectados. No obstante, la restitución del agua deberá estar acompañada por un plan de recuperación que permita evaluar el estado de las especies y evitar nuevas interrupciones.
La emergencia también abrió el debate sobre la necesidad de establecer mecanismos especiales para garantizar agua a los parques, jardines y espacios de conservación urbana. Ambientalistas sostienen que estos lugares prestan servicios relacionados con la regulación de la temperatura, la protección del suelo, la conservación de biodiversidad y el bienestar de la población.
Mientras se espera una solución permanente, el personal del Jardín Botánico continúa aplicando medidas para conservar la humedad y reducir las pérdidas. La recuperación dependerá del tiempo que las plantas permanecieron sin riego, de su nivel de afectación y de la continuidad del suministro durante las próximas semanas.
Por: Joel Poma - Comunicación
Rectificación: En una publicación anterior sobre la emergencia que atraviesa el Jardín Botánico de La Paz por la falta de agua, se atribuyó de manera incorrecta parte de la información a la Agencia de Noticias Ambientales (ANA).
La información citada corresponde en realidad al trabajo periodístico de Cecilia L. Martínez Gutiérrez, publicado en Revista Nómadas.
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