La Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación (Abolac) denunció presuntas operaciones mineras ilegales en el cerro Silla Cunca, a orillas del río Tuichi, dentro del Parque Nacional Madidi, en La Paz. La organización señala a empresas chinas por supuestamente operar sin licencia ambiental ni autorización del Sernap y advierte que los guardaparques han sido rebasados por la situación.

La Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación (Abolac) denunció actividades mineras presuntamente ilegales y de gran escala en las laderas y la cumbre del cerro Silla Cunca, a orillas del río Tuichi, dentro del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, en el municipio de Apolo, provincia Franz Tamayo del departamento de La Paz. Según la organización, estas operaciones estarían provocando destrucción y contaminación ambiental en una de las áreas protegidas de mayor biodiversidad del país.
La denuncia fue difundida en Facebook por Marcos Uzquiano, presidente de Abolac, quien acusó a empresas chinas de desarrollar actividades extractivas sin contar con licencia ambiental ni autorización del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap). El dirigente también cuestionó la presunta participación de algunos comunarios y dirigentes locales y exigió una intervención estatal ante la situación que enfrentan los guardaparques.
De acuerdo con el pronunciamiento de Uzquiano, las actividades denunciadas se concentran en las laderas y la cumbre del cerro Silla Cunca, en un sector próximo al río Tuichi. Abolac sostiene que la intervención minera estaría ocasionando una importante alteración del entorno natural, con posibles consecuencias para la cobertura vegetal, los suelos y los ecosistemas acuáticos del Madidi.
La organización señala que las operaciones continúan pese a las acciones de vigilancia de los guardaparques. Sin embargo, la denuncia no incluye mediciones independientes sobre la superficie afectada ni análisis que permitan establecer el nivel de contaminación, por lo que será necesaria una inspección técnica para determinar la magnitud de los posibles daños.
Abolac atribuye las presuntas operaciones mineras a empresas chinas que, según Marcos Uzquiano, estarían trabajando sin licencia ambiental ni autorización del Sernap. El dirigente cuestionó la falta de intervención de las autoridades competentes y advirtió que esta situación estaría permitiendo la continuidad de actividades extractivas dentro del área protegida.
No obstante, el pronunciamiento no identifica las razones sociales de las compañías señaladas ni incorpora documentación administrativa que confirme la ausencia de permisos. Corresponde a las autoridades verificar la situación legal de las operaciones, determinar si existen infracciones y establecer las responsabilidades correspondientes.
A la denuncia sobre Silla Cunca se suma un reporte sobre el presunto ingreso de maquinaria pesada hacia las cabeceras del río Tuichi. Según la información periodística proporcionada, se habría registrado el paso de cinco volquetas y, posteriormente, durante la noche, otra volqueta, una pala con cargador frontal y dos retroexcavadoras, además de otras dos excavadoras mencionadas en la denuncia.
El reporte también señala un supuesto respaldo de algunos dirigentes y comunarios del sector Santa Rosa al traslado de estos equipos. Sin embargo, no existe confirmación oficial sobre la cantidad de maquinaria, su destino o las actividades para las que sería utilizada. Su eventual empleo en operaciones mineras deberá ser verificado por las autoridades competentes.
Marcos Uzquiano también denunció una presunta complicidad de algunos comunarios y dirigentes del sector Virgen del Rosario, en el municipio de Apolo, quienes supuestamente estarían facilitando las actividades mineras señaladas por Abolac.
La acusación no identifica individualmente a los presuntos involucrados ni incorpora sus versiones. Por ello, no corresponde atribuir responsabilidades al conjunto de las comunidades de la zona. Cualquier participación en actividades ilegales deberá establecerse mediante investigaciones que permitan verificar los hechos y garantizar el derecho a la defensa.
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es la situación del personal encargado de proteger el Madidi. Según Uzquiano, los guardaparques han sido rebasados por la magnitud de las presuntas operaciones mineras y no cuentan con el respaldo institucional suficiente para enfrentar el problema.
Ante este escenario, Abolac exigió la intervención de las autoridades en todos los puntos donde se denuncien actividades mineras ilegales dentro del parque. La organización también advirtió que podría iniciar acciones legales contra las instancias competentes por presunta omisión de deberes, complicidad y encubrimiento si continúa la falta de respuesta estatal.
El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, ubicado en el norte de La Paz, alberga ecosistemas que se extienden desde zonas altoandinas hasta bosques amazónicos y constituye uno de los territorios de mayor importancia para la conservación de la biodiversidad boliviana.
La actividad minera sin controles adecuados puede provocar pérdida de cobertura vegetal, erosión, alteración de cursos de agua y contaminación. Sin embargo, los impactos específicos denunciados en Silla Cunca todavía requieren una evaluación técnica que permita determinar su alcance y establecer las medidas de prevención o restauración necesarias.
La denuncia de Abolac vuelve a poner en discusión la capacidad de las instituciones estatales para responder a las amenazas extractivas dentro de las áreas protegidas. La organización exige una intervención que permita esclarecer las operaciones señaladas, verificar su legalidad y garantizar la protección del Madidi.
La situación plantea un desafío urgente para las autoridades: investigar las denuncias, respaldar la labor de los guardaparques y asegurar que las actividades extractivas no comprometan la conservación de uno de los territorios de mayor biodiversidad de Bolivia.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

