Una investigación realizada en Cochabamba identificó 19 plaguicidas diferentes en seis muestras de hoja de coca, de los cuales 15 fueron clasificados como altamente peligrosos. Los investigadores advierten sobre posibles riesgos para la salud asociados a la exposición a estas sustancias y la necesidad de fortalecer los controles sanitarios.

Las seis muestras de hoja de coca analizadas en un estudio realizado por Ciudadanía – Comunidad de Estudios Sociales y Acción Pública presentaron residuos de plaguicidas. Tres muestras procedían del Chapare, en Cochabamba, y otras tres de Los Yungas, en La Paz. Los resultados forman parte de un monitoreo publicado en septiembre de 2026 sobre la presencia de sustancias químicas en productos comercializados en ferias populares del Área Metropolitana Kanata.
El análisis identificó 19 plaguicidas diferentes en las muestras de coca, de los cuales 15 fueron clasificados como plaguicidas altamente peligrosos (PAP). Además, una de las muestras contenía residuos de hasta once sustancias distintas, ocho de ellas incluidas en esa clasificación.
Entre los hallazgos más relevantes figura la presencia de bifentrina, un insecticida cuya concentración alcanzó los 3,8 miligramos por kilogramo en una muestra de hoja de coca. Según el informe, este resultado equivale a 190 veces el límite máximo de residuos utilizado como referencia por la Unión Europea.
La investigación también identificó carbendazima/benomilo e imidacloprid en concentraciones que superaron los valores europeos de referencia utilizados por el estudio.
Otro resultado significativo fue la detección de metamidofós en una muestra de coca, con una concentración de 0,027 miligramos por kilogramo. El documento señala que el uso agrícola de este insecticida está prohibido en Bolivia mediante la Resolución Administrativa SENASAG N.º 170/2015.
El informe advierte que la presencia de plaguicidas altamente peligrosos en productos de consumo habitual plantea preocupaciones por la exposición de la población a estas sustancias, especialmente cuando se registran concentraciones superiores a los límites de referencia.
En sus conclusiones, los investigadores señalan que los residuos detectados pueden representar riesgos toxicológicos agudos y crónicos. Entre los posibles efectos asociados a la exposición a determinados plaguicidas mencionan intoxicaciones, problemas neurológicos, alteraciones endocrinas y un mayor riesgo de cáncer a largo plazo.
Sin embargo, la detección de residuos no significa que las personas que consumen hoja de coca hayan desarrollado estas enfermedades. El monitoreo no realizó evaluaciones clínicas ni midió la cantidad de plaguicidas que efectivamente ingresa al organismo durante el consumo.
Los posibles efectos dependen de factores como la sustancia química, la concentración, la frecuencia de exposición y la forma de consumo. Por ello, los autores consideran necesario realizar estudios epidemiológicos que permitan investigar la relación entre la exposición a estos residuos y los problemas de salud de la población.
El monitoreo analizó un total de 109 muestras de siete alimentos y hoja de coca, recolectadas durante la segunda quincena de julio de 2026. En conjunto, identificó 46 ingredientes activos de plaguicidas, 31 de ellos clasificados como altamente peligrosos.
Los autores consideran que estos resultados evidencian deficiencias en los mecanismos de control y fiscalización, así como posibles prácticas inadecuadas en el uso de plaguicidas durante la producción agrícola.
Entre sus recomendaciones destacan la implementación de monitoreos periódicos, el fortalecimiento de la vigilancia sanitaria, la capacitación a productores y una mayor coordinación entre SENASAG, SEDES, gobiernos municipales y organizaciones sociales.
El estudio tiene carácter exploratorio y sus resultados no son estadísticamente representativos de toda la coca producida en el Chapare y Los Yungas. No obstante, los hallazgos plantean interrogantes sobre la presencia de sustancias peligrosas en la hoja de coca comercializada y la necesidad de investigar sus posibles efectos sobre la salud de quienes la consumen.

