Una comitiva del pueblo indígena en contacto inicial Ese Ejja, proveniente de Puerto Salinas en el municipio de Reyes (Beni), llegó a La Paz para exigir atención urgente del Estado ante la falta de servicios básicos, presunta discriminación en salud y altos niveles de mercurio en sus organismos, situación que agrava la precariedad en la que viven 86 familias.

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Los representantes denunciaron que consumen agua del río Beni por no contar con agua potable ni pozos, y alertaron que niñas, niños y jóvenes enferman constantemente por infecciones y diarreas. Estudios citados por la comunidad señalan que las mujeres de Puerto Salinas presentan niveles de mercurio entre 8 y 14 partes por millón (ppm), superando ampliamente el máximo recomendado por la Organización Panamericana de la Salud, que es de 1 ppm.
La situación del pueblo indígena en contacto inicial Ese Ejja se ha vuelto crítica. Una delegación proveniente de Puerto Salinas, comunidad ubicada en el municipio de Reyes del departamento de Beni, llegó hasta la sede de Gobierno para solicitar intervención estatal ante las condiciones de abandono que enfrentan, marcadas por la falta de agua potable, energía eléctrica, acceso digno a salud y contaminación por mercurio.
“Nosotros nos estamos enfermando porque las aguas están contaminadas, porque vivimos al lado del río Beni, consumimos el agua del río, no tenemos agua potable, ni pozos”, denunció Nagil Gonzáles, presidente de la comunidad, al explicar que la población depende directamente del río para consumo diario.
La comitiva señaló que la decisión de viajar a La Paz responde a la falta de respuestas en su región y al aislamiento territorial que sufren por la ausencia de infraestructura vial. “Estamos olvidados por parte del Gobierno, por eso vinimos. Estamos sufriendo de enfermedades, por el camino de barro y el puente en mal estado, no hay como salir y entrar de la comunidad”, afirmó Gonzáles.
El dirigente también denunció presunta discriminación y precariedad en la atención médica brindada en el hospital municipal. Según su testimonio, no cuentan con un centro de salud propio y cuando acuden al hospital reciben un trato desigual. “No quieren atendernos en el hospital, son muy malos para los ese ejjas. Nos atienden, pero nos dan medicamentos que no sirven, vencidos. No tenemos centros de salud y del municipio dicen que no tienen medicamentos para los indígenas del Puerto Salinas”, lamentó.
La comunidad está compuesta por 86 familias y, aunque cuentan con viviendas sociales entregadas durante el anterior gobierno, en algunos casos dos familias deben compartir una misma casa. Sin embargo, no cuentan con electricidad ni agua potable, lo que agrava las condiciones de vida y limita el desarrollo de actividades productivas.
El presidente indígena advirtió que el uso obligado del agua del río Beni estaría relacionado con muertes y enfermedades recurrentes en la población más joven. “Niños y jóvenes mueren como consecuencia de infecciones y diarreas”, sostuvo, enfatizando que la falta de servicios básicos se ha convertido en una amenaza directa para la vida.
A esta crisis se suma la contaminación por mercurio en los cuerpos de la población. Gonzáles recordó que estudios realizados hace algunos años por el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), la Universidad de Cartagena y la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígena Originario Campesino y Áreas Protegidas (Contiocap) evidenciaron presencia de mercurio en cabellos de niñas, niños, adolescentes, mujeres y hombres de Puerto Salinas.
“Nosotros tenemos mercurio en nuestros cuerpos, pero no somos mineros. Producimos plátano, sandías, yucas para nuestro consumo. Quisiéramos vender, pero no tenemos caminos y el puente está en mal estado”, explicó Gonzáles, remarcando que su modo de vida es agrícola y de subsistencia.
Los datos del “Estudio piloto sobre la exposición a mercurio y el estado de salud de mujeres de comunidades indígenas que habitan en las cuencas de los ríos Beni y Madre de Dios, Bolivia”, señalan que las mujeres de Puerto Salinas presentan niveles entre 8 ug/g y 14 ug/g (equivalentes a 8 a 14 ppm), superando el máximo permitido recomendado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que establece 1 ppm como parámetro internacional.
Además, el informe indica que en un tamaño de muestra de 435 personas se registró un promedio de 6.8 ug/g (6.8 ppm) en comunidades cercanas al río Beni, entre ellas Puerto Salinas, consolidando la preocupación por la contaminación ambiental y su impacto en la salud.
Durante su estadía en La Paz, la delegación sostuvo una reunión con una funcionaria del Ministerio de Obras Públicas, quien comprometió la atención al pueblo Ese Ejja. Entre los visitantes se encontraba también Mery Parada, madre indígena que cargó en brazos a su hija de tres años durante todo el recorrido, mientras soportaba el frío sin calzado ni abrigo adecuado, acompañada por su esposo Javier Chico.
La problemática del pueblo Ese Ejja no se limita a Puerto Salinas. Investigaciones recientes también advierten que la comunidad de Eyiyoquibo enfrenta hacinamiento severo, pobreza extrema, contaminación por mercurio y falta de acceso territorial, con riesgos de desaparición cultural y física. En esa comunidad, estudios citan que el Estado no habría garantizado en 25 años el acceso pleno a territorio ancestral, y que pese a acuerdos previos de dotación de 20.000 hectáreas, se habría entregado únicamente 900 hectáreas en 2021, generando un proceso de confinamiento y alta vulnerabilidad.
Asimismo, se reporta que en 2025 se autorizó un segundo predio de 1.141,8 hectáreas en Rurrenabaque para 67 familias, aunque estas tierras registrarían avasallamientos, situación que pone en riesgo el asentamiento indígena y agrava la inseguridad territorial.
Esta crisis estructural se refleja en múltiples dimensiones: abandono institucional, falta de infraestructura básica, discriminación en salud, contaminación ambiental y una lucha histórica por el territorio. En conjunto, los testimonios y datos exponen una situación de alta urgencia que requiere intervención estatal inmediata para garantizar derechos fundamentales como salud, agua potable, caminos y protección territorial, según reportes de la Agencia de Noticias Ambientales (ANA) y el reportaje “Confinados y sin territorio: el Estado boliviano empuja al pueblo indígena ese ejja de Eyiyoquibo hacia la desaparición”, publicado el 26 de enero de 2026 por Nelfi Fernández Reyes.
Por: Joel Poma Chura

