La temporada pesquera cerró con resultados limitados para las comunidades indígenas del Chaco boliviano. Mientras el pueblo Tapiete advierte una menor llegada de cardúmenes, investigadores señalan que las estructuras hidráulicas del Bañado La Estrella, en Argentina, dificultan el desplazamiento del sábalo hacia sus zonas de reproducción. La situación afecta la economía de las familias ribereñas y plantea la necesidad de una respuesta conjunta entre Bolivia, Argentina y Paraguay.

La temporada de pesca del sábalo en el río Pilcomayo concluyó con resultados calificados como regulares debido a la llegada parcial de cardúmenes hacia territorio boliviano, según informó José Luis Ferreira, asambleísta del pueblo Tapiete. La disminución de las capturas preocupa a las comunidades indígenas que dependen de esta actividad para su alimentación e ingresos económicos, mientras especialistas advierten que las obras hidráulicas construidas en Argentina representan un obstáculo para la migración natural de los peces.
El problema se concentra en la conectividad del río Pilcomayo, una cuenca compartida por Bolivia, Argentina y Paraguay. Investigaciones y testimonios recogidos por Mongabay Latam señalan que las estructuras de la Ruta Provincial 28, ubicadas en el Bañado La Estrella, en la provincia argentina de Formosa, dificultan el desplazamiento del sábalo (Prochilodus lineatus) hacia el Chaco boliviano. A esta situación se suman las variaciones del caudal, la sedimentación y otras presiones sobre el ecosistema fluvial.
José Luis Ferreira, representante del pueblo Tapiete, informó que la última temporada pesquera registró una llegada irregular de cardúmenes, lo que impidió alcanzar una producción favorable para las familias que viven en las riberas del Pilcomayo. Según explicó, las condiciones del río y las dificultades en el desplazamiento de los peces redujeron las oportunidades económicas de las comunidades.
El asambleísta también expresó preocupación por las alteraciones del caudal y las canalizaciones realizadas en Argentina y Paraguay. Estos factores, sostuvo, pueden dificultar el desplazamiento del sábalo hacia las zonas donde completa parte de su ciclo reproductivo. La disminución de las capturas repercute además en la comercialización del pescado, la gastronomía y otras actividades económicas vinculadas con el río en el municipio de Villa Montes.
Uno de los principales obstáculos identificados por especialistas se encuentra en el Bañado La Estrella, en territorio argentino, donde las obras hidráulicas asociadas con la Ruta Provincial 28 modificaron la circulación del agua y el paso de los peces.
En una investigación publicada por Mongabay Latam, la bióloga Ludmila Pizarro, integrante de la Fundación Biodiversidad del Gran Chaco (BioChaco), explicó que durante una visita realizada en julio de 2026 constató la permanencia de compuertas, terraplenes y otras estructuras que dificultan la migración del sábalo. Según la investigadora, el problema se vuelve especialmente importante durante la época de lluvias, cuando aumenta el caudal y los peces inician sus desplazamientos reproductivos.
Por su parte, Claudio Baigún, investigador argentino del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), explicó al mismo medio que las pendientes, la turbulencia del agua y la velocidad del flujo en determinadas estructuras impiden que los sábalos puedan remontarlas. Aunque se construyó un tramo vial elevado sobre pilotes, algunas obras hidráulicas que dificultan el paso de los peces permanecieron en funcionamiento.
La reducción de la pesca también se refleja en los antecedentes recopilados por investigadores. Según datos citados por Ludmila Pizarro en Mongabay Latam, durante la década de 1980 se registraban capturas de aproximadamente 1.800 toneladas anuales de sábalo, mientras que en 2022 la cifra habría descendido a 40 toneladas.
La comparación muestra una disminución considerable en los volúmenes reportados, aunque corresponde a periodos históricos distintos y requiere considerar las metodologías de registro. Asimismo, la información sobre la temporada reciente menciona una reducción de hasta 180 a 40 toneladas en determinados registros pesqueros, sin precisar suficientemente su cobertura temporal y geográfica.
A esta preocupación se suma el tamaño de los ejemplares. Tomás Rivero, integrante del sindicato de pescadores de Villa Montes, relató a Mongabay Latam que actualmente se capturan sábalos más pequeños que en décadas anteriores. Sin embargo, reconoció que todavía faltan investigaciones para determinar las causas de esta situación y establecer cuánto influyen los obstáculos migratorios, las condiciones ambientales y la presión pesquera.
Para los pueblos indígenas ribereños, particularmente los Weenhayek y Tapiete, el sábalo representa mucho más que una fuente de ingresos. Su pesca está vinculada con la alimentación, los conocimientos tradicionales y las relaciones culturales construidas alrededor del río Pilcomayo.
La disminución de las capturas limita las posibilidades de comercialización y afecta a las familias que dependen de la actividad pesquera durante la temporada alta. También repercute en la economía local de Villa Montes, donde el pescado forma parte de la oferta gastronómica y del movimiento comercial.
Con el cierre de la temporada y el inicio del periodo de veda, las comunidades deben recurrir a otras actividades productivas. Ferreira explicó que el pueblo Tapiete busca fortalecer la ganadería, la agricultura, la apicultura, la carpintería y la elaboración de artesanías, además de gestionar mercados para productos como la miel.
La recuperación de la migración del sábalo requiere medidas que trasciendan las fronteras nacionales. Debido a que el Pilcomayo atraviesa Bolivia, Argentina y Paraguay, las intervenciones hidráulicas realizadas en un país pueden tener consecuencias ecológicas y económicas en otros sectores de la cuenca.
Ludmila Pizarro propuso impulsar una mesa técnica trinacional que reúna a autoridades, investigadores y representantes de pueblos indígenas para evaluar alternativas que permitan restablecer la conectividad del río. Entre las opciones mencionadas se encuentran la adecuación de compuertas, la construcción de pasos para peces y modificaciones en las estructuras que actualmente dificultan su desplazamiento.
Los especialistas también consideran necesario desarrollar estudios sobre las rutas migratorias, las poblaciones de peces y los efectos acumulados de las obras hidráulicas. Estas investigaciones permitirían determinar qué intervenciones serían más efectivas sin comprometer otras funciones del sistema hídrico.
La disminución de la pesca en el Chaco boliviano evidencia la relación entre la conservación de los ecosistemas y la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas. Aunque las obras del Bañado La Estrella constituyen un obstáculo documentado por especialistas, todavía se necesitan estudios que permitan cuantificar su contribución a la reducción de las capturas frente a otros factores ambientales y pesqueros.
Mientras las familias esperan que la próxima temporada de lluvias favorezca la llegada de nuevos cardúmenes, el desafío consiste en garantizar que el sábalo pueda completar su ciclo migratorio y que las comunidades ribereñas mantengan sus medios de vida.
La situación del Pilcomayo plantea así una responsabilidad compartida: proteger la conectividad ecológica de un río que atraviesa tres países y del que dependen tanto la biodiversidad como las economías y culturas de sus poblaciones.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

