El nacimiento de una peta de río (Podocnemis unifilis) con albinismo en la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, en el departamento de Pando, representa un registro poco común dentro de una especie que permanece clasificada como vulnerable en Bolivia desde 1996, según el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia 2025.

El Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) informó que el ejemplar fue identificado durante las actividades de monitoreo y manejo de quelonios que desarrollan los guardaparques en la reserva. Aunque el hallazgo ocurrió el 13 de junio, la información fue difundida posteriormente por medios estatales.
De acuerdo con el Sernap, durante 2024 únicamente se reportaron tres casos similares y hasta ese momento no existían registros de nacimientos de petas albinas en 2025, lo que convierte al ejemplar en un caso de interés para el seguimiento de la biodiversidad amazónica.
El especialista de la organización Shimanu, Huáscar Sevillanos, explicó que el albinismo es una condición genética que reduce la producción de pigmentos naturales, por lo que estos reptiles presentan una coloración blanca, amarillenta y tonalidades rojizas derivadas de la irrigación sanguínea visible a través de la piel.
“Son más transparentes y más rojitas porque se observa la irrigación sanguínea. Esa condición hace que disminuya el pigmento de ellas”, señaló.
Habitualmente, las petas de río presentan tonalidades verdes y amarillas. En los ejemplares albinos desaparecen los pigmentos verdes y predominan colores claros, una característica poco frecuente dentro de esta especie.
El Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia 2025 mantiene a Podocnemis unifilis dentro de la categoría Vulnerable, una clasificación que conserva desde hace casi tres décadas.
La publicación señala que las tortugas figuran entre los grupos de vertebrados con mayores niveles de amenaza a escala mundial. En Bolivia, 15 de las 16 especies nativas enfrentan algún grado de riesgo debido a factores como la pérdida de hábitat, el cambio climático, el consumo humano y el tráfico ilegal de carne, huevos y ejemplares vivos.
La peta de río habita ríos, lagunas y zonas inundables de la cuenca amazónica y está distribuida en los departamentos de Beni, Cochabamba, La Paz, Pando y Santa Cruz. Durante la temporada seca, las hembras pueden depositar en promedio 29 huevos.
El Sernap indicó que el monitoreo permanente de estas poblaciones permite registrar eventos biológicos poco frecuentes y generar información para fortalecer las acciones de conservación de la fauna silvestre en áreas protegidas.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

