La firma del acuerdo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) no fue suficiente para normalizar de inmediato la transitabilidad en el país. Este lunes, Bolivia amaneció todavía con 33 puntos de bloqueo activos en las carreteras, reflejando una desconexión entre la dirigencia nacional y las bases movilizadas, especialmente en Cochabamba.

Según el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), los bloqueos se concentran principalmente en Cochabamba, La Paz y Oruro, con 18 puntos solo en territorio cochabambino. En Santa Cruz persisten cortes en San Julián, mientras que en La Paz se mantienen bloqueos estratégicos en rutas hacia Desaguadero, Copacabana y varias salidas desde El Alto.
Aunque la cifra de puntos de conflicto se redujo casi a la mitad respecto al domingo —cuando se registraban hasta 69 bloqueos—, la situación continúa siendo crítica para transportistas, viajeros y sectores productivos que permanecen varados o aislados.
Uno de los focos más sensibles sigue siendo Parotani, tramo clave que conecta Cochabamba con el occidente del país, donde la dirigencia local ratificó que la medida de presión continuará hasta que el nuevo decreto supremo sea promulgado oficialmente y no solo anunciado.
El acuerdo alcanzado la tarde del domingo en El Alto establece la abrogación total del Decreto Supremo 5503 y la elaboración inmediata de una nueva norma, que mantendrá el fin de la subvención a los hidrocarburos junto a medidas complementarias en materia crediticia, salarial y social. El Gobierno se comprometió a promulgar el nuevo decreto en un plazo máximo de 48 horas.
Desde la COB se instruyó levantar los bloqueos y se declaró un estado de emergencia vigilante hasta el cumplimiento de los acuerdos. Sin embargo, sectores movilizados en distintos puntos del país condicionaron el levantamiento total de las medidas a la publicación oficial del nuevo decreto, evidenciando un escenario de desconfianza y fragmentación interna.
Mientras tanto, la ABC reiteró su recomendación a la población de no circular por rutas en conflicto y consultar de manera permanente el estado de las carreteras, en un contexto donde el país transita una frágil etapa de pacificación aún incompleta.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

