Después de 17 años, una nueva evaluación científica actualiza el estado de conservación de los mamíferos del país y advierte sobre las presiones que afectan a la fauna silvestre.

La reciente actualización de los Libros Rojos de Vertebrados de Bolivia, presentada en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, ofrece una nueva mirada sobre el estado de conservación de la fauna del país. El diagnóstico, impulsado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Wildlife Conservation Society (WCS), analizó el estado de los vertebrados bolivianos después de 17 años y reportó que más de 440 especies se encuentran amenazadas.
Entre los cinco tomos publicados, el Volumen V, dedicado a los mamíferos, revela una de las evaluaciones más completas realizadas hasta la fecha sobre este grupo de fauna. El documento registra 406 especies de mamíferos para Bolivia, de las cuales 107 fueron clasificadas en alguna categoría de amenaza o cercanas a ella.
La evaluación identificó seis especies en Peligro Crítico, ocho En Peligro, 59 Vulnerables y 34 Casi Amenazadas. Además, 68 especies fueron catalogadas como Datos Insuficientes debido a la limitada información disponible sobre sus poblaciones y distribución.
Entre las especies que presentan el mayor nivel de riesgo se encuentran el gato andino (Leopardus jacobita), el guanaco (Lama guanicoe), la chinchilla (Chinchilla chinchilla), el lucachi rojizo (Plecturocebus olallae), el mono lanudo (Lagothrix lagothricha) y el roedor endémico Abrocoma boliviensis.
La publicación también identifica especies emblemáticas que han ingresado o permanecen en categorías de amenaza, entre ellas el jaguar (Panthera onca), la londra o nutria gigante (Pteronura brasiliensis), el marimono (Ateles chamek), la taruka (Hippocamelus antisensis) y el chancho solitario chaqueño (Parachoerus wagneri).
Los resultados muestran que la principal presión sobre los mamíferos bolivianos continúa siendo la pérdida y degradación de hábitats. Según el análisis, más del 90% de las especies amenazadas enfrentan algún grado de afectación por cambios en el uso del suelo, expansión agrícola, incendios forestales, infraestructura, actividades extractivas y otras transformaciones del paisaje.
El estudio también identifica amenazas asociadas a la cacería, el tráfico ilegal de fauna silvestre, los conflictos entre personas y fauna, la contaminación, las especies invasoras, los perros asilvestrados y los efectos del cambio climático.
La investigación señala que algunas de las regiones con mayor concentración de mamíferos amenazados son el Sudoeste Amazónico, los Yungas y las Sabanas Inundables, mientras que Santa Cruz, La Paz y Beni figuran entre los departamentos con mayor número de especies bajo algún nivel de riesgo.
Los resultados también destacan la importancia de las áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad. El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi concentra la mayor cantidad de mamíferos amenazados registrados por el estudio, seguido por el Parque Nacional Noel Kempff Mercado y el Parque Nacional Carrasco.
Los especialistas que participaron en la actualización destacan que la nueva evaluación no solo amplía el conocimiento científico sobre la mastofauna boliviana, sino que también proporciona información para la investigación, la gestión ambiental y la planificación de medidas de conservación.
La publicación forma parte de una serie de cinco tomos dedicados a tortugas, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. El informe general reporta además incrementos significativos en otros grupos de vertebrados, incluyendo un aumento superior al 150% en reptiles amenazados y un incremento del 375% en anfibios clasificados en peligro crítico.
La actualización de los Libros Rojos constituye una nueva línea base científica para comprender el estado actual de la biodiversidad boliviana y monitorear los cambios que puedan registrarse en los próximos años.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

