La comercialización de pescado del río Pilcomayo comenzó a registrar una fuerte caída debido a los bloqueos instalados en distintas carreteras del país, situación que afecta directamente a las familias indígenas Weenhayek del departamento de Tarija, cuya principal actividad económica depende de la pesca estacional.

Representantes de la Organización de Capitanías Weenhayek de Tarija (Orcaweta) advirtieron que la reducción en las ventas de sábalo ya alcanza cerca del 50%, generando pérdidas económicas en plena temporada alta de pesca.
El presidente de Orcaweta, Francisco Pérez, explicó que aunque las rutas dentro de la región del Gran Chaco permanecen transitables, las dificultades aparecen cuando el pescado debe ser trasladado hacia mercados de otros departamentos como La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.
“Lastimosamente la comercialización del pescado del río Pilcomayo ha disminuido casi a la mitad”, afirmó Pérez en declaraciones difundidas por Radio Soberanía y el diario El Andaluz.
Según el dirigente, los transportistas y comerciantes enfrentan el riesgo de quedar varados en medio de los bloqueos, situación que afecta tanto el volumen de comercialización como el precio del producto debido a su naturaleza perecedera.
“Los camiones suelen transportar entre 10.000 y 25.000 unidades de sábalo hacia La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija, pero muchos ahora evitan el riesgo de quedar atrapados en las rutas”, explicó.
La actividad pesquera en el río Pilcomayo representa la principal fuente de ingresos para numerosas familias Weenhayek durante la temporada de pesca, considerada una de las pocas etapas del año en las que el sector logra dinamizar su economía.
Pérez señaló que la afectación resulta especialmente delicada debido a que la pesca no constituye una actividad permanente, sino temporal, por lo que cualquier interrupción en la comercialización impacta directamente en los ingresos familiares.
“En el Chaco la pesca es por temporada, no es una actividad económica permanente, y por eso la afectación es mucho más grande”, sostuvo.
Desde Orcaweta también expresaron preocupación porque los bloqueos continúan pese a la abrogación de la Ley 1720, una de las principales demandas de sectores movilizados.
El dirigente indicó que las organizaciones indígenas consideran que las medidas de presión ya no solo afectan a la pesca, sino también a productores agrícolas y ganaderos cuyos productos enfrentan riesgos de deterioro o pérdida.
“Si los productos no se venden, se echan a perder y eso significa pérdidas económicas para distintos sectores”, manifestó.
La situación ocurre en medio de una crisis social y económica marcada por conflictos en carreteras, problemas de abastecimiento y restricciones logísticas en distintos departamentos del país.
Mientras persisten los bloqueos, comerciantes continúan trasladando pescado bajo incertidumbre, asumiendo el riesgo de perder la carga y la inversión en caso de quedar detenidos durante el trayecto.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

