El centro de La Paz se convirtió este jueves en el epicentro de una nueva protesta del transporte público, luego de que choferes bloquearan la avenida Mariscal Santa Cruz y calles aledañas para exigir al Gobierno el resarcimiento económico por los daños mecánicos que atribuyen a la mala calidad del combustible distribuido en el país.

Más de 300 unidades, y según otros dirigentes hasta 400 vehículos, presentan fallas en motores, inyectores y sistemas internos, con costos de reparación que en algunos casos superan los Bs 12.000 por motorizado. Los transportistas aseguran que estos perjuicios afectan directamente su fuente de trabajo y su economía familiar.
El dirigente del Transporte Libre, Limbert Tancara, señaló que las bases decidieron asumir medidas de presión ante la falta de respuesta de las autoridades. Afirmó que no existe hasta el momento una convocatoria oficial para tratar el tema del resarcimiento y que el único pedido del sector es una solución concreta.
A la protesta se sumó la Federación Chuquiago Marka, cuyo ejecutivo Santos Escalante advirtió que los reclamos continúan creciendo día a día y que, de no recibir atención inmediata, las medidas se masificarán desde la próxima semana, incluso con la posibilidad de un paro nacional.
Desde el Gobierno, autoridades informaron que el combustible observado ya fue retirado de circulación y atribuyeron el problema a residuos acumulados en tanques de almacenamiento de gestiones anteriores. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguró que los depósitos están siendo regularizados para evitar nuevas afectaciones.
Sin embargo, los choferes consideran insuficiente esta explicación y demandan que se retomen los controles de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en estaciones de servicio e importadoras, además de una compensación económica por los daños sufridos.
El sector dio un plazo de 24 horas al Ejecutivo para obtener una respuesta favorable, caso contrario advirtieron con radicalizar las protestas en distintos puntos de la ciudad y del país.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

