La Base Naval Santa Ana encontró abandonadas 6.532 pies tablares de madera mazaranduba y ochoó, valoradas en aproximadamente Bs 19.300. El caso fue remitido a la ABT, mientras otros operativos recientes evidencian la persistencia del aprovechamiento forestal irregular en la Amazonía boliviana.

La Armada Boliviana decomisó 6.532 pies tablares de madera de las especies mazaranduba y ochoó, valoradas en aproximadamente 19.300 bolivianos, durante un operativo realizado por la Base Naval Santa Ana, dependiente del Segundo Distrito Naval Mamoré. Según el reporte institucional, el material forestal fue encontrado abandonado, sin responsables presentes ni documentos que acreditaran su procedencia legal.
Del volumen intervenido, 5.646 pies tablares correspondían a madera mazaranduba y 886 a madera ochoó. Ante la falta de documentación y de personas que acreditaran su propiedad o procedencia, los efectivos navales procedieron al comiso y comunicaron el hallazgo a la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), encargada de las actuaciones administrativas y técnicas correspondientes.
La intervención se suma a otros operativos contra el aprovechamiento y transporte irregular de productos forestales en la Amazonía boliviana. El 10 de abril de 2026, efectivos de la Base Naval Iténez identificaron tres puntos clandestinos de aprovechamiento forestal durante patrullajes por los ríos Machupo e Itonamas, en Beni, hasta las inmediaciones de la comunidad de Winsor.
En aquella operación fueron decomisadas 50 vigas y 100 piezas de madera itahuba, además de 200 astillas de mazaranduba y una motosierra presuntamente utilizada en las actividades irregulares. El material fue valorado en más de Bs 23.500 y puesto en conocimiento de la ABT para su evaluación técnica y las acciones correspondientes, según reportaron la Agencia Boliviana de Información (ABI) y el periódico La Razón.
Otro caso ocurrió el 27 de julio de 2026 en el río Abuná, departamento de Pando, donde la Base Naval Cobija decomisó 40 horcones de madera masarandú, diez tablones de almendrillo y dos motosierras. El cargamento, valorado en más de Bs 16.000, fue intervenido porque no contaba con la documentación requerida para su transporte, de acuerdo con ABI.
La Ley Forestal N.º 1700, del 12 de julio de 1996, regula el aprovechamiento sostenible de los bosques y establece obligaciones para quienes realizan actividades forestales. Su artículo 26 dispone que los derechos de aprovechamiento deben ser otorgados por el Estado, mientras que el artículo 41 contempla sanciones administrativas para las contravenciones al régimen forestal.
Cámara Forestal de Bolivia
Estas sanciones pueden incluir amonestaciones, multas progresivas, revocatoria de derechos y cancelación de licencias, dependiendo de la gravedad y reincidencia. El régimen se complementa con el Decreto Supremo N.º 24453, que reglamenta la Ley Forestal y desarrolla los procedimientos aplicables a las actividades de aprovechamiento y control.
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La ABT también establece que el transporte de productos forestales debe contar con el correspondiente Certificado Forestal de Origen (CFO), documento que permite acreditar la procedencia legal de la madera. La institución advierte que el traslado sin este respaldo puede constituir una infracción administrativa sujeta a multas y decomisos, de acuerdo con las circunstancias de cada caso.
Autoridad de Bosques y Tierras
Los antecedentes muestran que el problema no se limita al abandono de madera. En octubre de 2024, la ABT informó sobre operativos en Beni y Santa Cruz que permitieron decomisar productos forestales valorados en aproximadamente Bs 280.000. Una de las intervenciones se desarrolló en la Reserva Municipal Rhukanrhuka, en el municipio beniano de Reyes, donde fueron decomisados 10.000 pies tablares de cedro.
Autoridad de Bosques y Tierras
En ese operativo, según la ABT, el personal de fiscalización enfrentó amenazas de personas armadas que intentaron impedir la intervención. El caso evidenció las dificultades que pueden enfrentar las autoridades para controlar el aprovechamiento irregular de recursos forestales en territorios de difícil acceso.
Autoridad de Bosques y Tierras
En el reciente operativo de Santa Ana, la Armada informó que el material decomisado quedó sujeto a las actuaciones correspondientes de la ABT. Sin embargo, el reporte no identifica a los propietarios, el lugar donde fueron talados los árboles ni el destino previsto para la madera.
La intervención abre así una nueva tarea de fiscalización: establecer el origen de los 6.532 pies tablares decomisados y determinar si existieron infracciones a la normativa forestal. El caso se incorpora a los antecedentes de control sobre recursos maderables en Beni, una región donde los operativos fluviales continúan detectando madera sin respaldo documental.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

