Las 76 comunidades mantienen su estado de emergencia frente a proyectos de conexión entre Cochabamba y Beni. Mientras el PL 622 continúa en tratamiento sin definir una ruta, representantes indígenas alertan sobre una segunda iniciativa cuyo trazado atravesaría sectores del núcleo del TIPNIS.

La controversia por una carretera entre Cochabamba y Beni no terminó con las advertencias lanzadas por las comunidades indígenas a mediados de septiembre. Al contrario, la revisión del estado legislativo de las iniciativas muestra que el Proyecto de Ley 622/2025-2026 continúa oficialmente en tratamiento en la Cámara de Diputados, mientras representantes del TIPNIS alertaron sobre una segunda propuesta vial que tendría un trazado definido por sectores del área protegida.
La situación mantiene en emergencia y vigilia a las organizaciones que representan a las 76 comunidades del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que han ratificado su rechazo a cualquier carretera que atraviese o afecte su territorio.
Sin embargo, los dos proyectos que han generado preocupación entre los indígenas no plantean exactamente lo mismo.
La Cámara de Diputados mantiene al PL 622/2025-2026 dentro de su listado oficial de proyectos de ley en tratamiento. Su objeto es declarar de “prioridad nacional e interés estratégico del Estado” la integración vial entre Cochabamba y Beni.
El texto que actualmente se encuentra en la Asamblea no establece un trazado específico y tampoco menciona que la carretera deba atravesar el TIPNIS.
Por el contrario, dispone que la planificación, evaluación, financiamiento, diseño, construcción y operación de las obras deben considerar protección ambiental, biodiversidad, sistemas de vida y derechos de los pueblos indígenas. También plantea procesos de información, diálogo y concertación con las poblaciones involucradas.
El artículo 4 establece además que la planificación deberá apoyarse en estudios técnicos, económicos, sociales y ambientales para identificar las alternativas que permitan la conectividad “con el menor impacto posible” sobre ecosistemas, biodiversidad y sistemas de vida.
Los legisladores que impulsan la iniciativa sostuvieron públicamente que todavía no existe un estudio ni un trazado definido y ofrecieron dialogar con las organizaciones indígenas antes de avanzar en una alternativa de conexión.
Hay otro elemento del PL 622 que adquiere relevancia frente a los antecedentes del conflicto.
Su disposición abrogatoria establece que, con la aprobación del nuevo marco normativo, quedaría abrogada la Ley 3477 del 22 de septiembre de 2006.
Esa norma constituye un antecedente directo del antiguo proyecto carretero Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, que posteriormente quedó asociado al conflicto nacional por el TIPNIS.
Por eso, aunque el PL 622 no fija actualmente una ruta por el parque, su tratamiento vuelve a abrir el debate sobre cómo se concretaría físicamente la integración Cochabamba-Beni.
Ese punto es precisamente el que las organizaciones indígenas quieren conocer antes de que el proyecto avance.
La preocupación aumenta porque no existe únicamente el PL 622.
Representantes de la Subcentral TIPNIS, Subcentral Sécure y CONISUR denunciaron durante su visita a La Paz la existencia de otra iniciativa promovida por el senador Wilder Véliz, identificada por ellos como proyecto 167 y denominada Corredor Vial del Norte.
Según información publicada por Sumando Voces y replicada por Brújula Digital, la propuesta contempla aproximadamente 352 kilómetros de carretera y el trazado difundido atravesaría sectores como Tres Tetillas, Moleto y Oromomo, dentro del TIPNIS.
Véliz ha defendido públicamente el proyecto argumentando que permitiría reducir considerablemente el tiempo de viaje entre Cochabamba y Beni.
Las organizaciones indígenas, por su parte, sostienen que una conexión de esas características podría afectar las cabeceras de los ríos, incrementar la presión sobre el territorio y generar consecuencias ambientales, sociales y culturales.
Este punto también marca una diferencia importante en el conflicto actual.
Los representantes del TIPNIS han aclarado que no se oponen a mejorar la conexión vial entre Cochabamba y Beni, sino a que una carretera atraviese el núcleo de su territorio.
José Víctor Moy, cacique mayor del CONISUR, planteó estudiar una alternativa que bordee el área protegida: “Nosotros no estamos en contra, pero queremos que se busque otra alternativa”.
El planteamiento fue acompañado por la exigencia de realizar consulta previa con las comunidades antes de cualquier decisión que pueda afectar el territorio.
Las organizaciones también solicitaron al Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP) un Informe Técnico Ambiental actualizado del TIPNIS.
Piden evaluar biodiversidad, cobertura boscosa, fuentes de agua, ecosistemas, fauna, flora y servicios ambientales, con especial atención a la zona núcleo y a los posibles impactos directos, indirectos y acumulativos de una eventual carretera.
La preocupación se concentra particularmente en las cabeceras donde nacen fuentes de agua.
Las comunidades consideran que cualquier discusión sobre conectividad debe partir primero de conocer las condiciones actuales del territorio y establecer qué consecuencias podría generar cada alternativa.
La Subcentral TIPNIS, la Subcentral Sécure y el CONISUR ratificaron mediante el Voto Resolutivo N.º 010/2026 la decisión adoptada por las comunidades y se declararon en emergencia y vigilia permanente.
El documento sostiene que, si autoridades nacionales insisten en impulsar o financiar un proyecto que afecte el territorio, las tres organizaciones recurrirán a la movilización junto con sus 76 comunidades.
La posición indígena recupera además el mandato adoptado en 2023 en San José de Angosta, donde las comunidades ya habían expresado su rechazo a una carretera que atravesara el TIPNIS.
A finales de septiembre, por tanto, la discusión ya no gira únicamente alrededor de si Cochabamba y Beni deben estar mejor conectados. El punto todavía pendiente es por dónde se realizará esa conexión, qué proyecto terminará avanzando y qué participación tendrán las comunidades cuyos territorios podrían verse afectados.
Mientras el PL 622 permanece oficialmente en tratamiento, las organizaciones indígenas mantienen una línea definida: aceptan discutir alternativas de integración, pero advierten que el núcleo del TIPNIS no debe convertirse nuevamente en la ruta elegida para concretarlas.
Fuentes: Proyecto de Ley 622/2025-2026 y registro oficial de la Cámara de Diputados de Bolivia; información de CIPCA, Sumando Voces, Brújula Digital y declaraciones públicas de representantes indígenas y legisladores, Agencia de Noticias Ambientales
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

