Una productora de Aiquile llevó hasta la capital municipal los residuos extraídos de sus animales para denunciar que los desechos abandonados cerca de una carretera estarían afectando a su rebaño. La literatura científica advierte que la ingestión de plásticos puede causar una enfermedad digestiva potencialmente mortal en rumiantes.

La muerte de 18 ovejas en la comunidad de Hio, municipio de Aiquile (Cochabamba), volvió a poner sobre la mesa un problema que trasciende la contaminación ambiental: las consecuencias que la acumulación de residuos plásticos puede tener sobre la producción pecuaria y la seguridad económica de las familias rurales.
La denuncia fue realizada por Antonia Lara Arnez, quien aseguró que sus animales fallecieron tras ingerir bolsas plásticas y otros residuos abandonados en inmediaciones de la carretera por transportistas y viajeros. Como evidencia, la productora trasladó hasta la capital municipal los fragmentos de nailon que, según indicó, fueron extraídos del aparato digestivo de las ovejas.
De acuerdo con su testimonio, la situación ya había sido reportada anteriormente a las autoridades municipales. Sin embargo, afirmó que una inspección comprometida durante la gestión pasada no llegó a concretarse, mientras el problema continuó afectando a su ganado.
La denuncia coincide con lo descrito por investigaciones veterinarias sobre la impactación ruminal por materiales plásticos, una enfermedad causada por la acumulación progresiva de residuos no biodegradables dentro del rumen de bovinos, ovinos y otros rumiantes.
Según una revisión científica desarrollada por investigadores del Instituto Indio de Investigación Veterinaria, esta afección aparece cuando los animales consumen repetidamente bolsas plásticas, envoltorios u otros materiales sintéticos al confundirlos con alimento o al intentar ingerir restos de comida adheridos a estos residuos.
Los autores explican que los materiales plásticos no pueden ser digeridos y permanecen durante largos periodos dentro del sistema digestivo, provocando alteraciones como impactación ruminal, trastornos digestivos, timpanismo recurrente, pérdida de peso y, en numerosos casos, la muerte del animal si no recibe tratamiento oportuno.
La publicación también señala que la rumenotomía —una cirugía para extraer manualmente los cuerpos extraños del rumen— constituye actualmente el procedimiento más confiable para diagnosticar y tratar esta enfermedad.
La revisión científica sostiene que la enfermedad es más frecuente en países en desarrollo, donde coinciden varios factores como sistemas deficientes de gestión de residuos, animales criados bajo pastoreo extensivo y la acumulación de basura en caminos, terrenos abiertos y zonas rurales.
Entre los principales materiales encontrados en los animales afectados figuran bolsas de polietileno, envoltorios de alimentos, películas plásticas y otros residuos utilizados para el embalaje de productos.
Los investigadores advierten que los rumiantes que permanecen libres durante el pastoreo tienen mayor probabilidad de consumir estos desechos, especialmente cuando existe escasez de alimento, deficiencias nutricionales o residuos abandonados en las rutas que recorren diariamente.
Antonia Lara afirmó que la contaminación continúa en el sector y expresó su preocupación porque sus vacas también podrían resultar afectadas si la basura permanece en los lugares donde pastorea el ganado.
Diversos estudios indican que la acumulación de residuos plásticos representa una amenaza no solo para los animales de producción, sino también para la sostenibilidad de los sistemas pecuarios familiares, al comprometer la salud del ganado y generar pérdidas económicas para las comunidades rurales.
Especialistas consultados en la literatura científica coinciden en que la prevención depende principalmente de una adecuada gestión de residuos, la reducción del abandono de plásticos en espacios abiertos y la implementación de buenas prácticas de manejo pecuario para disminuir la exposición de los animales a estos materiales.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

