Mientras el crecimiento urbano reduce cada vez más los espacios destinados a la producción agrícola, un conjunto de investigaciones desarrolladas durante casi una década por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) demuestra que producir alimentos en ciudades de altura puede dejar de depender únicamente de la experiencia y comenzar a sustentarse en evidencia científica.

Ese conocimiento fue construido a través de más de 40 investigaciones realizadas en la Estación Experimental Patacamaya (EEP) de la Facultad de Agronomía y el trabajo de más de 60 estudiantes tesistas, quienes desde 2016 evaluaron el comportamiento de diferentes cultivos bajo las condiciones propias del altiplano boliviano, a casi 3.900 metros sobre el nivel del mar.
El resultado permitió documentar científicamente el cultivo de 66 especies adaptadas a ciudades de altura, conformando uno de los bancos de información más amplios sobre agricultura urbana desarrollados en Bolivia.
El docente investigador de la Estación Experimental Patacamaya, Ing. Wilfredo Blanco, explicó que la diferencia del trabajo realizado radica en haber transformado experiencias aisladas en conocimiento validado mediante investigaciones.
"Desde el 2004 hubo experiencias de agricultura urbana impulsadas por otras instituciones, pero no estaban sistematizadas ni respaldadas con investigaciones. Nosotros hemos generado información científica mediante tesis y artículos que documentan cómo cultivar estas especies en altura", señaló.
Las investigaciones abarcan hortalizas de hoja, raíz y fruto, además de especies aromáticas, evaluando su comportamiento frente a las bajas temperaturas, la radiación solar y las condiciones propias del altiplano.
Uno de los mayores desafíos fue el cultivo del tomate debido a su sensibilidad frente a las plagas y al clima. Sin embargo, los estudios demostraron que es posible obtener buenos rendimientos mediante técnicas de producción orgánica, manejo adecuado del suelo y sin recurrir al uso de agroquímicos.
Los resultados también permitieron establecer calendarios de producción según la época del año. Durante el invierno presentan mejor adaptación especies como acelga, apio, perejil, lechuga y zanahoria, mientras que cultivos de fruto como tomate, pepino y pimentón alcanzan mejores resultados desde septiembre, cuando aumentan las temperaturas.
El banco científico desarrollado por la UMSA reúne actualmente 66 especies entre hortalizas de hoja, raíz y fruto, además de plantas aromáticas, proporcionando información técnica sobre manejo, adaptación y producción para agricultores, estudiantes y familias interesadas en desarrollar agricultura urbana.
El decano de la Facultad de Agronomía, Ing. Paulino Ruiz, destacó que el trabajo desarrollado en la Estación Experimental Patacamaya busca poner el conocimiento generado por la universidad al servicio de la sociedad, fortaleciendo la producción sostenible de alimentos y facilitando que productores y familias dispongan de información científica para mejorar sus cultivos en ciudades de altura.
La sistematización de estas investigaciones representa uno de los principales aportes académicos realizados en Bolivia sobre agricultura urbana en condiciones de alta montaña, al reunir en un solo cuerpo de conocimiento los resultados obtenidos durante varios años de experimentación en el altiplano boliviano.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

