Las catas de agua mineral se han convertido en una nueva experiencia de lujo entre los sectores más adinerados de India, donde elegir una botella de origen francés, italiano o de manantiales locales ya no es solo una necesidad, sino una declaración de estatus social y bienestar.

En tiendas gourmet de ciudades como Nueva Delhi e Hyderabad, consumidores participan en degustaciones que evalúan la mineralidad, salinidad y carbonatación de marcas premium como Evian, Perrier, San Pellegrino y Aava, esta última producida en las faldas de los montes Aravalli. La práctica es liderada por figuras como Avanti Mehta, considerada la sumiller de agua más joven del país, quien promueve el consumo de agua mineral como una elección nutricional consciente.
Este fenómeno crece en un contexto donde el acceso al agua potable es limitado. Investigadores advierten que cerca del 70% del agua subterránea en India está contaminada, mientras que el agua del grifo no es apta para el consumo en gran parte del país. Esta situación ha convertido al agua embotellada en una necesidad básica para millones de personas.
Sin embargo, el segmento premium, valorado en aproximadamente 400 millones de dólares, lidera la expansión del mercado. Las aguas de alta gama representan ya el 8% del total del sector, frente al 1% registrado en 2021, impulsadas por consumidores con alto poder adquisitivo que asocian el producto con salud, energía y estilo de vida exclusivo.
Empresas locales e internacionales han apostado fuerte por este nicho. El conglomerado Tata amplía su línea de aguas premium con su marca Himalayan, embotellada desde manantiales naturales del Himalaya, y planea diversificar su oferta con variantes con gas. A su vez, celebridades de Bollywood han lanzado sus propias marcas, reforzando la imagen de lujo asociada al consumo.
En cadenas gourmet, las ventas de aguas premium se han triplicado en el último año, mientras que algunas marcas importadas, con precios que superan los nueve dólares por botella, se agotan en pocos días pese a los altos impuestos.
Aunque muchos consumidores consideran la experiencia exclusiva y atractiva, el precio continúa siendo una barrera para el uso cotidiano. Aun así, en un país donde el agua limpia es un privilegio, el auge del agua mineral premium refleja cómo un recurso básico se transforma en símbolo de bienestar y estatus social.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

