El diferimiento de créditos entra en vigencia como uno de los primeros amortiguadores sociales del nuevo paquete económico del Gobierno. A través del Decreto Supremo 5503, se reglamenta la Ley 1670 y se activa de manera inmediata la suspensión temporal del pago de cuotas para créditos de vivienda de interés social y para unidades económicas micro y pequeñas, en un contexto marcado por presiones inflacionarias y ajustes estructurales.

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, calificó la medida como un “perdonazo tributario” orientado a aliviar la carga financiera de los sectores más golpeados por la coyuntura económica. Explicó que todas las deudas tributarias generadas hasta el 31 de octubre de 2025 quedarán exentas del pago de multas e intereses, permitiendo a los contribuyentes regularizar sus obligaciones sin sanciones adicionales.
En el ámbito crediticio, el decreto establece que el diferimiento será automático una vez que el prestatario lo solicite a su entidad financiera. El beneficio alcanza hasta seis meses y cubre capital, intereses, seguros, comisiones y otros cargos, sin que el crédito pierda su condición de cartera vigente. Aquellos clientes que no realicen la solicitud continuarán con sus pagos de manera regular.
La norma también aclara que pueden acceder al diferimiento los prestatarios que se encuentren en mora, siempre que no tengan procesos judiciales iniciados. Durante el periodo de gracia, el capital diferido devengará intereses corrientes, los cuales serán redistribuidos de forma prorrateada durante el tiempo restante del crédito, evitando un incremento abrupto de las cuotas mensuales.
Desde el Gobierno se subraya que la medida no implica condonación de deudas, sino un alivio temporal para proteger al consumidor financiero, prevenir el sobreendeudamiento y preservar la estabilidad del sistema bancario. En ese marco, las entidades financieras están obligadas a entregar gratuitamente los nuevos planes de pago y pueden, previa evaluación, extender el plazo del crédito para mantener cuotas accesibles.
El Decreto Supremo 5503 busca así contener el impacto social del reordenamiento económico, sostener la continuidad del crédito y dar oxígeno financiero a familias y pequeños productores mientras se avanza en un escenario de ajuste y reorganización de las finanzas públicas.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

