El centro de La Paz amaneció con una de sus memorias más valiosas convertida en cenizas. Un incendio ocurrido la madrugada del lunes consumió gran parte de la casa patrimonial ubicada en la calle Sagárnaga, símbolo del turismo artesanal paceño y punto de encuentro para visitantes nacionales y extranjeros. Las llamas destruyeron al menos 30 puestos de trabajo pertenecientes a artesanas y comerciantes que, durante décadas, dieron vida al corazón cultural de la ciudad.

Según el director municipal de Actividades Económicas, Américo Gemio, las pérdidas ascienden a 675 mil dólares. Cada una de las afectadas había invertido alrededor de 20 mil dólares —muchas a través de créditos bancarios— en sus talleres y productos. “Son mujeres que sustentaban a sus familias con este trabajo. Lo han perdido todo, pero no las dejaremos solas. La prioridad es que puedan reactivar su actividad económica lo antes posible”, afirmó.
El siniestro arrasó el primer piso del inmueble, catalogado por el municipio como patrimonio arquitectónico categoría A, y afectó seriamente la estructura de los niveles superiores, lo que ha llevado a planificar una demolición controlada de los entretechos por razones de seguridad. La magnitud del fuego también expuso deficiencias en la infraestructura pública, ya que los hidrantes del sector —a cargo de Epsas— no funcionaban adecuadamente, lo que dificultó el trabajo de los bomberos.
Las imágenes del desastre reflejan la devastación no solo material, sino también simbólica. Las artesanas, muchas de ellas con más de veinte años en el lugar, perdieron no solo su fuente de ingreso, sino también un espacio donde cada prenda y cada pieza de arte contaban una historia familiar y cultural. Desde vestimentas de alpaca hasta joyas y recuerdos turísticos, el fuego se llevó un legado artesanal que formaba parte de la identidad paceña.
El alcalde Iván Arias lamentó la tragedia y aseguró que la comuna coordinará con el Gobierno central y el gobierno departamental para gestionar ayuda inmediata. “Las vi casi derrotadas al mediodía, con una actitud de dolor e impotencia. Se les ha arrancado una parte de su vida”, expresó.
Autoridades municipales y equipos técnicos trabajan actualmente en la valoración estructural del edificio y en la organización de un plan de apoyo que permita a las artesanas retomar sus actividades en el menor tiempo posible. Se contempla la creación de un fondo de emergencia y la articulación con entidades bancarias para gestionar reprogramaciones de deuda y líneas de crédito solidarias.
El incendio deja al descubierto la vulnerabilidad de los espacios patrimoniales y de los emprendimientos culturales que sostienen el corazón artesanal de la capital. Mientras los investigadores buscan determinar las causas exactas del fuego, en las calles del centro paceño se respira el compromiso de reconstruir no solo una casa, sino también las esperanzas de decenas de mujeres que tejieron, durante años, parte del rostro más humano de La Paz.
Por: Joel Poma Chura - Comunicación Cecasem

