La situación en Bolivia se ha tornado cada vez más crítica en los últimos meses. El anuncio del presidente Luis Arce sobre los 10 puntos de emergencia ante la escasez de combustibles ha generado preocupación y malestar en la población. Este escenario se suma a una serie de problemas económicos, sociales y medioambientales que ya venían afectando al país: la falta de dólares, la inflación, el alza de precios en productos básicos y servicios, y los desastres naturales que azotan sin piedad a diversas regiones.
Hoy, 13 de marzo, las calles amanecieron vacías, con pocos automóviles de transporte público circulando. Este fenómeno, ya sea por miedo, especulación o como respuesta al mensaje presidencial, refleja la incertidumbre que vive la población. Sin embargo, más allá de las ciudades, esta crisis afecta de manera desproporcionada a las comunidades rurales y a las poblaciones más vulnerables, aquellas que viven al minuto y dependen de la venta de sus productos agrícolas para sobrevivir.
Desde Cecasem, una organización sin fines de lucro que durante 35 años ha trabajado en zonas rurales y con poblaciones en riesgo, expresamos nuestra profunda preocupación por esta situación y hacemos un llamado a la reflexión y a la acción inmediata para evitar que esta crisis siga avanzando.
1. Escasez de dólares (2022): Desde mediados de 2022, Bolivia enfrentó una creciente escasez de dólares, lo que generó desconfianza en el mercado y dificultades para importar productos esenciales, afectando directamente a la economía familiar y empresarial.
2. Inflación y alza de precios (2022-2023): La inflación acumulada superó el 3% en 2022, impactando en el precio de alimentos, medicinas y servicios básicos, lo que redujo el poder adquisitivo de las familias, especialmente las de bajos recursos.
3. Declaración de emergencia por sequías (2022): Varios departamentos declararon emergencia debido a sequías extremas que afectaron la producción agrícola y el acceso al agua, dejando a muchas comunidades rurales sin medios de subsistencia.
4. Protestas por el alza de combustibles (2022): En octubre de 2022, hubo protestas en varias ciudades por el aumento en el precio de los combustibles, lo que impactó directamente en el transporte y los costos de vida, generando malestar social.
5. Desabastecimiento de gasolina y diésel (2023): A principios de 2023, se reportó desabastecimiento de gasolina y diésel en varias regiones, generando largas filas en estaciones de servicio y paralizando parcialmente el transporte público.
6. Declaración de emergencia por inundaciones (2023): En marzo de 2023, varios municipios declararon emergencia por inundaciones que afectaron cultivos y viviendas, agravando la situación de las comunidades rurales que ya enfrentaban sequías.
7. Subida de Precios en el Eje Troncal (2023-2024):
Desde el 2023 y debido a las diferentes situaciones que la economía del país vivía, el sector del transporte público decidió subir los pasajes, empezando desde la ciudad de El Alto, pasando por Santa Cruz y hasta la ciudad de La Paz más recientemente. Estos actos que afectan más que nada a los bolsillos de las familias que viven al día y a las que tienen los recursos contados son otro punto clave de la crisis.
8. Incendios Devastadores del 2024:
En 2024, Bolivia enfrentó una de las peores tragedias ambientales de su historia: incendios forestales que arrasaron más de 10.5 millones de hectáreas en regiones como la Chiquitanía, el Chaco y la Amazonía. Estos incendios, exacerbados por sequías extremas y prácticas agrícolas no sostenibles, no solo destruyeron ecosistemas únicos, sino que también afectaron a miles de familias que dependen de estos recursos para su subsistencia. Y por si no fuera poco, esta acción tiene su reacción en la actualidad, ya que las intensas lluvias que azotan nuestro país son la respuesta a aquellos acontecimientos. Y que, por ende, están causando muchos más conflictos, como inundaciones, deslizamientos, etc.
9. Fluctuaciones de la canasta familiar (2023-2024):
Tras el anuncio de los 10 puntos de emergencia en marzo de 2023, el precio de la canasta familiar experimentó fluctuaciones drásticas. Inicialmente, hubo un aumento significativo en productos básicos como arroz, azúcar, la carne de pollo, de res y el aceite, debido a la especulación y la escasez de combustibles. Sin embargo, hacia finales de 2024, se observó una leve disminución en los precios, gracias a medidas gubernamentales como la importación de alimentos y subsidios temporales. Sin embargo, después del anuncio presidencial, nuevamente los precios se encuentran por las nubes.
10. Proyección de crisis alimentaria (2025):
De no tomarse medidas urgentes, se proyecta una crisis alimentaria debido a la combinación de sequías, inundaciones y dificultades logísticas, lo que aumentaría la inseguridad alimentaria, especialmente en comunidades rurales y poblaciones vulnerables.
En las Ciudades
La crisis actual ha generado un clima de incertidumbre en las ciudades. El alza de precios en los pasajes del transporte público, la escasez de combustibles y la inflación han afectado directamente a las familias, especialmente a aquellas de bajos recursos. Muchos ciudadanos han optado por quedarse en casa, ya sea por miedo a la escasez o por no poder costear los gastos de transporte, acción que no tardará en cambiar, debido a que las necesidades no se cumplirán quedándose en casa.
En las Comunidades Rurales
Sin embargo, el impacto más grave se vive en las comunidades rurales. Para muchas familias, especialmente en zonas alejadas, la vida no se mide en días, sino en minutos. Comunarias y comunarios que dependen de la venta de sus productos agrícolas para sobrevivir se enfrentan a desafíos aún mayores:
Estas comunidades, que ya vivían en condiciones de vulnerabilidad, ahora enfrentan una situación aún más crítica.
Desde Cecasem, hacemos un llamado a las autoridades, a la sociedad civil y a la comunidad internacional para:
La crisis que enfrenta Bolivia no solo es económica o política; es una crisis humanitaria que afecta de manera desproporcionada a los más vulnerables. Desde Cecasem, reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando junto a las comunidades rurales y las poblaciones en riesgo, pero también hacemos un llamado urgente a la acción colectiva. Solo juntos, como nación, podremos superar estos desafíos y construir un futuro más justo y sostenible para todos.
Fuentes y recursos:
La razón, eju.tv, Infobae, CDN, Bolivia prensa y resumen Latinoamericano